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Dando voz a los usuarios de la web

En el anterior post hablábamos de la importancia de la experiencia de usuario. En particular, de la necesidad de contar con nuestros usuarios a la hora de tomar decisiones sobre el diseño de la web.

Pero la duda surge siempre con respecto al tamaño de la muestra. Está comprobado que basta con solo 30 usuarios para conseguir información representativa que nos ayude a agrupar elementos en categorías. Esto es especialmente útil cuando queremos organizar información de nuestra web y no sabemos cómo.

La prueba de fuego la hemos tenido organizando la información que hay en nuestra página principal (landing page) www.jcyl.es. Tener más de 60 portales temáticos nos obligaba a presentar todas las opciones mediante un supermenú. Para organizarlo, preguntamos a nuestros usuarios dando como resultado cinco grandes bloques: Gobierno y Administración; Ciudadanía; Empleo y Empresa; Turismo y Cultura; Trámites Electrónicos.

Supermenú de la web www.jcyl.es

En las últimas semanas hemos trabajado en organizar los elementos (las obligaciones) que se publican en nuestro portal de transparencia.

Una estructura muy habitual es la que proporciona la ley de transparencia estatal:

  • Información institucional, organizativa y de planificación
  • Información de relevancia jurídica
  • Información económica, presupuestaria y estadística

Esta organización de contenidos es la que hemos utilizado hasta ahora en el portal de gobierno abierto si bien existen otras clasificaciones (indicadores de Transparencia Internacional, por Consejerías, etc.). Sin embargo, creíamos en la necesidad de dar un paso más allá y comprender cuál es la necesidad real de los ciudadanos.

Haciendo un card sorting (así se llama la técnica) con 30 ciudadanos podíamos mejorar la experiencia de uso de miles de usuarios que tenemos todas las semanas.

Decidimos abordar la tarea, y en este post os explicamos cómo lo hicimos.

1.  Selección de usuarios

El objetivo era conseguir al menos 30 colaboradores, pero no vale con cualquier tipo de usuarios. Si escogemos un solo tipo de perfil tendremos un sesgo en los resultados. De igual forma, tratamos de buscar personas que no estuvieran familiarizadas con la administración, para no estar condicionadas.

Por ello era preciso tener diversidad de sexo, edad, formación y relación con la administración para que la muestra sea representativa. La muestra de los 34 usuarios que participaron fue la siguiente:

Muestra de edad y sexo Muestra de relación con la administración y formación

Como puede verse, hay un claro equilibrio en las diferentes franjas de edad, y en el sexo de los participantes.

Por otro lado, tratamos de conseguir usuarios con diferentes frecuencias de relación con la administración y nivel de estudios. En el primer caso predominaron aquellos usuarios menos familiarizados con la administración y en el segundo un perfil más cercano a lo que entendemos que suele ser un usuario del portal de transparencia.

2. La herramienta

Buscamos una herramienta que fuera fácil de configurar, flexible y con buenos informes. Además con una buena experiencia de usuario (facilidad de uso).

3. Las tarjetas

Los usuarios tenían como tarea organizar las tarjetas de las obligaciones de transparencia. En nuestra administración hay más de 90 obligaciones, pero plantear tantas alternativas es contraproducente para que el test salga bien. Se recomienda no superar las 50 tarjetas.

Por ese motivo, en algún caso no hicimos el desglose completo. Por ejemplo, planteamos “Planes y programas” en lugar de desglosar en los mismos cada subelemento: identificación; actividades previstas; medios previstos; tiempo previsto; grado de cumplimiento y resultados; indicadores de medida/valoración de los planes.

De esta forma presentamos 47 tarjetas. En tres casos duplicamos la tarjeta con diferentes nombres:

  • “Encomiendas de gestión y encargos a medios propios” vs. “Trabajos encomendados a otros organismos” –> 52%
  • “Plazas de libre designación” vs. “Personal interno de confianza” –> 50%
  • “Personal eventual” vs. “Asesores externos” –> 61%

No es muy rigurosa la equivalencia pero tratábamos de comprobar si los usuarios entendían bien el significado de los términos más “técnicos” (se indica el porcentaje de usuarios que metieron en la misma categoría a ambos conceptos).

4. Las categorías

El objetivo del trabajo era crear las categorías. Por ello dejamos que los usuarios crearan tantas como quisieran. Y que fuesen ellos quienes asignaran los nombres que les parecieran.

5. Los resultados

La herramienta proporciona diferentes tipos de informes. De todos ellos, os mostramos el que nos ha parecido más útil: la matriz de similitud.

Matriz de similitud

Analizamos los conjuntos de obligaciones que los usuarios han agrupado con mayor frecuencia y llegamos a la conclusión de los bloques que debíamos establecer:

  • Gobierno y estructura
  • Planificación
  • Empleo público
  • Normativa
  • Información económica y estadística. Bienes

El resultado lo podéis ver en el portal de gobierno abierto.

Ni que decir tiene que se trata de una estructura viva, que a buen seguro sufrirá cambios en los próximos meses. La incorporación de más información de transparencia o nuevos test de usuario nos obligarán a ello.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Transparencia y Buen Gobierno
Consejería de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior

La importancia de la experiencia de usuario

Los días 16, 17 y 18 de noviembre se celebró en Sevilla el Congreso Novagob 2019. En el mismo la Junta de Castilla y León participó en diferentes sesiones. Una de ellas fue la charla breve sobre la importancia de la experiencia de usuario, dentro de Desafíos en 10 (minutos).

Compartimos con vosotros el contenido de la misma.

Partiendo de una presentación tan larga como llena de datos intrascendentes para el auditorio, nos planteamos las siguientes preguntas: ¿es la información que necesitáis? ¿Os resulta interesante lo que se ha contado?

Persona echándose las manos a la cabeza

Pues pensemos por un momento en las veces que publicamos en Internet información que no necesita el ciudadano:

  1. Nuestra administración tiene las competencias de gestión de tal por el Decreto cual y bla bla bla… Muy bien, muy bien… ¿es lo que está buscando el ciudadano? Los ciudadanos buscan servicios, cómo hacer gestiones… y les llenamos de presentaciones que no necesitan. Elimina información que no aporta valor.
  2. Ojo, hay información que debe aparecer. Exponer la base legal, ofrecer más información… pero debemos pensar qué es lo realmente importante, lo que busca el ciudadano, y priorizarlo. Reordena los contenidos.
  3. Reescribe dejando el texto en la mitad. Reduce.

Pero ya nos podemos imaginar lo que se os pasa a muchos por la cabeza: es que los contenidos me los pasan así, que si es totalmente necesario que aparezca esto, que si quiero una imagen que haga más dinámica la web…

¿Por qué no nos rebelamos y cambiamos las cosas? ¿Hemos probado a hablarlo con los responsables?

Personas reunidas hablando

Además de aplicar el sentido común, hay buenas prácticas que se pueden utilizar: frases cortas, lenguaje cercano (no administrativo), puntualizar los temas importantes, resumir los párrafos a 3 o 4 líneas como máximo… Hay muchas fuentes de lectura clara y de usabilidad web que nos ayudarán a apoyar nuestros argumentos.

Además de realizar una buena gestión de los contenidos es necesario que los usuarios puedan localizarlos fácilmente. Los buscadores en general, y Google en particular, son la puerta de entrada que predomina en muchos casos, y para tener un buen posicionamiento es importante tener contenidos de calidad.

También puede haber ciudadanos que accedan a través de enlaces directos, pero no son pocos los que acceden a nuestra web y navegan y navegan y navegan tratando de encontrar la información que necesitan.

¿Y cuál es la mejor forma de organizar nuestra información? Podemos verlo más o menos claro y decidir una arquitectura de contenidos de forma rápida, o empezar a discutir internamente cómo debemos hacerlo. Pero, ¿podemos asegurar que es la mejor elección?

Por ejemplo, ¿cómo organizamos las obligaciones de transparencia? ¿según los artículos de la ley estatal? ¿los indicadores de Transparencia Internacional?

Fijaros, a la página www.jcyl.es (a esa página en concreto) podemos tener al día del orden de 10000 visitas. O en el portal de Gobierno Abierto, unas 700 visitas al día.

Sabéis que con sólo 30 usuarios tenemos información representativa para agrupar elementos en categorías (los temas de mi web, o las obligaciones de transparencia). ¿No merece la pena hacer un card sortig (así se llama la técnica) con 30 usuarios para mejorar la experiencia de uso de miles de usuarios que tenemos todas las semanas?

CocheCuando un coche sale de la cadena de montaje pasa unos controles de calidad. ¿Tenemos nosotros los nuestros? ¿Los llevamos a la práctica?

En el momento en el que conseguimos tener contenidos de calidad y una buena arquitectura de información, es decir, estructurados y presentados de forma clara y entendible, ¿hemos terminado el trabajo? 

Pues siento deciros que ni mucho menos… Esa web tan bonita que tenemos, ¿la hemos probado? Mejor dicho, ¿las han probado nuestros usuarios? ¿Saben interaccionar bien con los elementos de la web (botones, menús, etc.) Pues haciendo un test de uso de nuestra web sólo con 10 usuarios podemos detectar el 80% de los problemas que tiene. ¿No merece la pena?

Y leer e interpretar las estadísticas de uso. Pero no sólo para decir: ‘tengo más visitas que el mes pasado’. ¿Analizamos si lo que destacamos en la web es lo que los usuarios visitan?

Pues en la web debemos plantearnos iterar, plantear una mejora continua.

¿Qué impresión os lleváis cuando vais a un supermercado y os encontráis un producto caducado? 

Pues es la misma experiencia de usuario que cuando visitamos una web y encontramos contenidos totalmente obsoletos o sin actualizar. Qué apego tenemos a “déjalo por si acaso”, ¿verdad? Cogemos cariño a esos contenidos que ya forman parte de la historia de la web.

Habitación llena de objetos y desordenada

Hablando de escenarios recargados e inútiles, usemos imágenes y visualizaciones de datos para comunicar en nuestra web, no para decorarla.

Y cuando hablamos de experiencia de usuario, ¿de qué usuarios? Debemos pensar en quiénes pueden visitar nuestra web. Y prepararla para cualquiera de ellos. Eso es la accesibilidad, pensar en todos nuestros ciudadanos.

No pensemos sólo en personas con discapacidad sino también otros colectivos como personas mayores. Diseñar bien implica tener contendidos con una lectura fácil, navegación clara e interacción intuitiva para todos. Que nadie tenga que decir “No me hagas pensar”. Eso es algo que beneficia a todos.

Diversidad de usuarios

Bien, ¿ya os hemos convencido? ¿Alguien que piense que la experiencia de usuario no es importante? No nos lo digáis a nosotros, decídselo a las personas que van a visitar vuestra web. Miradles y decidles que “Aquí tiene su producto” No es lo que ha pedido pero bueno, es lo que hay.

“Es que lleva tiempo…” ¿Qué queremos? ¿Salvar el expediente o hacer bien las cosas? ¿Escupir contenidos o informar bien?

Si queremos cambiar la cultura interna de la organización debemos gestionar ese cambio.

Puños unidos llamando a la acción

El cambio empieza hoy.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Transparencia y Buen Gobierno
Consejería de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior

Implementación de datos estructurados

Qué son los datos estructurados

Los datos estructurados son bloques de información estandarizados (conceptos y significados) que describen el contenido de sitios web y correos electrónicos para facilitar a las máquinas (buscadores web, por ejemplo), su indexación e interpretación de lo que contienen.

En una página de recetas, la información que se podría ofrecer como datos estructurados serían: los ingredientes, el tiempo y la temperatura de cocción, las calorías, etc.

Ahora bien, para que las máquinas comprendan dichos datos estructurados es necesario contar con un vocabulario que sea lo más universal posible.

Para mejorar la información disponible en Google de nuestros portales web, desde el servicio de la web corporativa, hemos incorporado en el código fuente, varios tipos de contenido con datos estructurados en formato JSON-LD, tal y como propone https://schema.org[1]

En resumen, se trata de estructurar internamente los datos de las páginas web de tal forma que, siendo transparente para los editores y el ciudadano, el resultado de las búsquedas realizadas por los motores de búsqueda (Google, Bing, Yahoo!) sean más eficaces y se muestren  de forma más usable y visual. 

Qué formato elige la Junta de Castilla y León

Entre los diversos vocabularios y formatos, la Junta de Castilla y León ha optado por seguir el formato JSON-LD que es un sistema de anotación de JavaScript incorporado en una etiqueta <script>.

A continuación se muestra un ejemplo de datos estructurados en formato JSON-LD:

Ejemplo de datos estructurados en formato JSON-LD

Dos de las razones por lo que se ha optado por este lenguaje de marcado son:

  • Los bloques <script> se pueden poner tanto en el encabezado como en el cuerpo de la página y no interfieren ni el texto visible para el usuario ni con el código HTML por lo que es una solución óptima tanto para los desarrolladores de la web como para los editores de los contenidos.
  • Es el recomendado por Google para usar en su buscador. Entre otras cosas, porque usa los datos estructurados para habilitar funciones especiales y mejoras de los resultados de la búsqueda.

Vocabularios implementados

De todos los vocabularios disponibles en Schema.org se ha optado por implementar en primer lugar aquellos que son más relevantes para una web de una Administración Pública. En concreto, a día de hoy, la información en formato JSON-LD que se muestra es:

Ejemplos de utilización

A continuación se muestran ejemplos de la utilización de los datos de los eventos en formato JSON-LD para enriquecer sus búsquedas:

En forma de tarjetas destacadas (1)

La información aparecerá agrupada bajo un recuadro, como una tarjeta.

Como información adicional de los resultados (2)

La información muestra un resumen con los datos en una lista. 

Tarjeta destacada e información adicional en resultados de búsqueda de Google gracias a datos estructurados

Detalle de un evento con localización geográfica (3)

La información muestra una localización geográfica

Localización geográfica en resultados de búsqueda de Google gracias a datos estructurados

NOTA: Es preciso tener en cuenta que los resultados que ofrece Google pueden variar según el usuario.

Más información:

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

Dato abierto, dato geolocalizado

Hace ya meses hablábamos de la importancia de dotar de calidad y utilidad a los datos publicados, sin centrarnos sólo en la cantidad.

Uno de los parámetros que más enriquecen a los conjuntos de datos es conocer la ubicación geográfica. Y no nos referimos únicamente a la dirección postal, sino a la necesidad de conocer las coordenadas geográficas.

Contar con la geoposición indicando las coordenadas nos permitirá explotar mucho mejor los datos. Podremos hacer fácilmente visualizaciones con mapas: de calor, coroplético, con puntos… También será posible calcular distancias entre puntos, por ejemplo ofreciendo aquellas ubicaciones más cercanas a donde nos encontramos.

Pero lo cierto es que en la práctica muchas veces no contamos con esos datos. En el mejor de los casos (que no son pocos) sí que contaremos con la dirección postal. ¿Y qué podemos hacer en ese caso? Os contaremos el procedimiento seguido en nuestra iniciativa de datos abiertos.

Uno de los casos que más nos encontramos es el de exportar a datos abiertos diferentes directorios y registros que se encuentran en la plataforma web corporativa. El directorio corporativo es quizá el mejor ejemplo de esto.  En este caso, cada vez que se edita una dirección en el gestor de contenidos, al meter la dirección tiene dos opciones:

  • Localizar manualmente el directorio en un mapa.
  • Dejar que el sistema geolocalice el punto. Para ello, al guardar el directorio se hace una llamada al API de Google Maps que nos devuelve las coordenadas. El usuario puede revisar posteriormente si el punto está ubicado correctamente.

Aunque visualmente usemos los mapas gratuitos de OpenStreetMaps, utilizamos la API de Google Maps para buscar las coordenadas geográficas porque ofrece un nivel de fiabilidad alto y permite geolocalizar gratuitamente unas 40000 ubicaciones al mes.

Otro caso habitual es que los registros se exporten desde una base de datos para su publicación en datos abiertos. Por ejemplo, actualmente estamos trabajado con dos ficheros, uno de 31000 registros y otro de 1500 puntos. Para estos casos hemos desarrollado una macro en Excel que llama al API de Google Maps en cada uno de los registros, y en pocos minutos tenemos todos geolocalizados.

Una vez obtenidos los datos, desde el Centro de Información Territorial pueden analizar si el punto ha sido ubicado fuera del municipio al que corresponde la dirección postal. De esta forma podemos localizar parte de los errores y corregirlos manualmente.

¿Os parece eficiente este procedimiento? ¿Cómo lo mejoraríais? ¿Qué procedimiento utilizáis para geolocalizar los datos?

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

Borrado de metadatos

Siempre que esta no sea relevante para el receptor, cada vez es más importante garantizar la confidencialidad de las fuentes y orígenes de la informaciónEsto incluye datos personales del autor/editor del fichero o el programa y versión utilizada.

En ese sentido, en el Anexo II del Esquema Nacional de Seguridad (ENS) se detallan las medidas de seguridad a llevar a cabo. En concreto como medida de protección de la información se cita: “En el proceso de limpieza de documentos, se retirará de estos toda la información adicional contenida en campos ocultos, meta-datos, comentarios o revisiones anteriores, salvo cuando dicha información sea pertinente para el receptor del  documento. Esta medida es especialmente relevante cuando el documento se difunde ampliamente, como ocurre cuando se ofrece al público en un servidor web u otro tipo de repositorio de información”.

En la Junta de Castilla y León existe una política de seguridad de la información que dispone de diferentes recursos y documentación relacionada con el borrado de metadatos. Recientemente se ha completado con cursos de formación.

Sin embargo, no siempre se presta suficiente atención a la información que se difunde por los diferentes canales.

Es preciso tener en cuenta que en la plataforma corporativa de gestión de contenidos hay almacenados más de medio millón de ficheros binarios. No es de extrañar por lo tanto que exista un buen número de ficheros a los que no se les haya aplicado la revisión de metadatos antes de su publicación.

Aunque cada gestor de los portales web es responsable de los contenidos que sube, creemos necesario implementar políticas complementarias respecto al borrado de metadatos.

Por ello como primera medida se ha implementado, mediante la herramienta de libre uso EXIFTOOL, un proceso que elimina los metadatos (de múltiples tipos de extensiones) de los ficheros binarios antes de ser almacenados en el gestor de contenidos.

Ya está en funcionamiento para todos los nuevos ficheros que se publiquen en los portales web de la Junta de Castilla y León. Como procedimiento complementario, se ha realizado un proceso de limpieza de todos los documentos ya publicados

De esta forma, complementando el trabajo de editores con nuevos mecanismos, incrementaremos la seguridad de la información publicada y por ende a sus fuentes y receptores.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

La lectura clara y comprensible como objetivo

El diseño visual de los portales es sólo una línea de trabajo cuando trabajamos en la mejora continua de los mismos. Un buen diseño no sólo permite tener portales accesibles sino que además cumple una función estética, que es uno de los factores de la usabilidad.

Usabilidad entendida como “Efectividad, eficiencia y satisfacción con la que un producto (en nuestro caso, los portales web) permite alcanzar objetivos específicos a usuarios específicos en un contexto de uso específico (Internet)” (ISO 9241).

Otro de los factores clave (se podría decir que el más importante) en la usabilidad es la utilidad: se trata de enfocarnos a satisfacer necesidades.

Pero, ¿realmente pensamos en nuestro público objetivo cuando redactamos los contenidos? ¿Es fácil de consumir la información que les proporcionamos?

La escritura comprensible implica todo un reto para las Administraciones, acostumbradas a una terminología administrativa que muchas veces pone demasiadas barreras para el receptor de este mensaje. Los ciudadanos tienen derecho a recibir información clara y fácil de entender. Para la Administración y las empresas, crear, liderar y normalizar una nueva cultura ciudadana de Comunicación Clara, implica una reorientación comunicativa de todas las áreas: el nuevo foco es el ciudadano con derecho a entender.

¿Estamos pensando en ellos y cuál es la utilidad final del contenido textual de nuestros portales?

En muchos casos puede ser así, pero pensamos que el contenido de ciertas páginas es demasiado denso o difícil de entender. Por ello debemos asegurarnos que nos expresamos de forma que nuestros visitantes nos entiendan: de esto trata la lectura clara.

Para logar contenidos con lectura clara es más que recomendable seguir estos pasos:

  1. Planificar la estructura del texto y documentación.  ¿Quién?, ¿qué?, ¿a quién?, ¿por qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cuánto? Anticipar las dudas o preguntas.
  2. Diseñar la estructura del contenido.
  3. Redactar lo que queremos decir de la manera más eficaz posible, adaptando nuestro mensaje al destinatario. Lenguaje claro y conciso, palabras sencillas y entendibles, oraciones y párrafos breves, etc.
  4. Diseñar en función del contenido y no al revés. Una tipografía adecuada, contraste entre texto y fondo…
  5. Verificar y leer el texto con ojos nuevos, para aplicar después tijera y goma quitando todo lo que sea superfluo y que no añada valor al destinatario

Desde el servicio de la web corporativa trabajamos con las unidades de publicación en la puesta en producción de nuevos portales o de nuevas ramas de navegación. También informando de mejoras que puedan realizarse en contenidos ya publicados.

Ahora comenzamos un nuevo proyecto que nos ocupará los próximos meses: Detectar carencias en los portales, concienciar a los responsables de los contenidos, apoyar en la mejora de contenidos. Todo ello para lograr nuestro objetivo: facilitar la comprensión de lo que queremos decir y compartir código y mensaje con nuestro receptor.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

Consumiendo nuestros propios datos

Diversidad de datos que gestiona una administraciónQue las administraciones públicas pueden (y deben) ser reutilizadores de la propia información pública no es algo nuevo. El Director de la iniciativa de datos abiertos de Estados Unidos ya lo apuntaba hace meses: «Consume tus propios datos. El error más común que veo en los gobiernos que trabajan con datos abiertos es pensar que con la publicación acaba el trabajo. La publicación es sólo el principio».

Recientemente la iniciativa datos.gob.es publicaba en su blog diversos ejemplos sobre cómo impulsar mejoras en la administración pública gracias a los datos abiertos. Se ponían ejemplos que permitían aumentar la transparencia, mejoras en la eficiencia y en la toma de decisiones.

Una barrera con la que nos encontramos en las iniciativas de datos abiertos es que, en muchas ocasiones, los usuarios reutilizan los datos sin que sepamos para qué. Recientemente hemos identificado dos casos de uso interno de nuestros datos abiertos que queremos compartir con vosotros:

Por un lado, un inspector de sanidad identificó un problema que teníamos en la descripción de varios conjuntos de datos. Con la intención de conocer más a fondo la utilidad que le estaba dando a los datos, conversamos con él y nos habló del uso que daba a estos datos:

  • Por un lado, usando el registro de bares y de restaurantes que publica la DG de Turismo para conocer los posibles puntos en los que hacer las inspecciones.
  • Por otro lado, usando el registro de desfibriladores. Hasta ahora, tenía que llamar a la provincia para recibir los datos, que incluso podrían contener errores. Ahora tiene los datos de inmediato de la fuente original.

Este tipo de colaboración interna es la que intentamos fomentar, ya que nos permite conocer detalles a los que nosotros no llegamos. Este tipo de experiencias son siempre muy positivas.

Por otro lado, los datos abiertos de superficies de cultivos o los de explotaciones ganaderas se utilizan en otros centros directivos de la Consejería de Agricultura y Ganadería diferentes al publicador. Por ejemplo, casi todos los informes de los proyectos que realizan en el área de estructuras agrarias. Se utilizan para realizar cálculos para medidas concretas de impacto ambiental o para obtener cifras que justifiquen fondos europeos. Anteriormente al consumo de los datasets tenían que reclamarlos a compañeros de otros departamentos para que se los facilitaran, bucear por el portal, etc. Ahora es mucho más ágil.

Esta mejora de la productividad se une a que, con la publicación de datos, se ahorra mucho tiempo en la respuesta a los ciudadanos. La propia publicación de los datos del registro de desfibriladores es un ejemplo. Ahora basta con redirigir al ciudadano interesado al dataset en cuestión en lugar de tener que generar el fichero cada vez que se recibe una petición.

El conocer qué uso y para qué fin la ciudadanía y las propias administraciones necesitan esos datos nos permite mejorar nuestra oferta de datasets y ayudarles en el desarrollo de sus proyectos. Y también La identificación de casos de reutilización permite poner en valor el trabajo que realizamos.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

Nuestra Guía de estilos web abierta a todo el mundo en Github

A finales de 2017 hicimos pública la Guía de estilos web donde incluimos el código, hojas de estilo y librerías utilizadas en los portales www.jcyl.es.

Así, facilitamos la consulta de funcionalidades por parte de nuestros gestores de portales web. También permitimos que desarrolladores reutilicen un código accesible, responsive y que ha sido probado con técnicas de mejora de experiencia de usuario.

Un caso de uso reciente de esta reutilización ha sido la puesta en marcha de la nueva Oficina Virtual de Empleo, cuyo código se basa en la Guía de estilos publicada.

Ahora bien, ¿cómo debemos gestionar de forma sencilla y efectiva las actualizaciones que se realizan?

A muchos de vosotros os sonará Github, ya que es la más reciente adquisición por parte de Microsoft por la cifra de 7500 millones de dólares.

Pero ¿qué es Github? 

Github es una plataforma que ofrece alojamiento y repositorio colaborativo para desarrolladores de software que incluye control de versiones. Utilizando sus funcionalidades, se puede tener actualizadas las versiones y mantener un histórico de las mismas de forma sencilla. Además, si alguien quisiera, podría utilizar el código fuente, mejorarlo y volverlo a subir como versión.

Por lo tanto, se entiende que una manera de continuar con nuestra línea de apertura y aprovechando plataformas abiertas existentes, debía ser publicar nuestra guía de estilos web en Github.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

Cambios de diseño web en jcyl.es

En post anteriores hemos contado el proceso que hemos seguido para implementar mejoras en los portales web. Para ello se ha tenido en cuenta lo que nos dicen los propios usuarios y lo que sale de los propios datos de uso de esos portales.

Se han realizado focus group, entrevistas y test de usuario, además del uso de herramientas de analítica on page y de los propios datos que ofrece Google Analytics.

El posterior estudio de toda la información nos ha llevado a realizar una serie de cambios en el diseño de los portales de jcyl.es. Cambios que no suponen modificar la línea de diseño pero sí realizar correcciones que mejoren la experiencia de usuario.

Elementos como las cabeceras, los buscadores, los ítems de menú y destacados visuales se han visto modificados a raíz de los resultados de los análisis de todos estos procesos.

En el documento Rediseño web jcyl.es os mostramos algunos de los principales cambios realizados, indicando los hallazgos a los que hemos llegado con el proceso de investigación. Se ha hecho hincapié en el antes y el después de la intervención.

Como podemos observar, se trata de un proceso que forma parte de un ciclo de mejora continua. La revisión del diseño web, arquitectura de información y funcionalidades ha de ser una tarea que forme parte del día a día de las administraciones. El objetivo de las mismas es ajustarse en cada momento a las necesidades de los usuarios de estos espacios.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

Test de usuario: Cerrando el círculo

Cuando hace casi un año se comenzó a aplicar el nuevo diseño a los 60 portales que hay en la plataforma web corporativa  (del que ya hemos hablado en anteriores posts) ya se tenía claro que el trabajo no había concluido.

Fuimos conscientes de que para llevar a cabo un proceso de mejora continua teníamos que facilitar el desarrollo de diversas actuaciones que detecten puntos de mejora del presente diseño. Por un lado, las dinámicas de grupos de enfoque que hemos realizado. Y por otro lado, realizando el análisis de comportamiento de usuarios en los portales web utilizando la herramienta de analítica digital Hotjar.

Asimismo, revisando estadísticas, versión móvil, recibiendo sugerencias de usuarios, el propio análisis interno, etc.

Algunas de las mejoras eran tan evidentes (menús que se solapan, por ejemplo) que ya se han llevado a cabo. Pero para tomar una decisión definitiva sobre otras mejoras hemos completado la recogida de datos realizando un test de usuario.

Esta técnica de investigación ha sido llevada a cabo con 6 usuarios: 4 con discapacidad y 2 sin discapacidad. En la misma se han llevado a cabo 3 pasos:

  1. Entrevista pre-test para la recogida de información sociodemográfica, de uso de tecnología y hábitos de realización de trámites de webs institucionales.
  2. Análisis por funcionalidad a partir de un conjunto de tareas específicas para revisar los portales (Empleo, Empleados Públicos, Sede Electrónica) a partir de la página principal http://www.jcyl.es/.
  3. Entrevista post-test para recoger la opinión del participante sobre el portal y los portales analizados: problemas, ventajas, inconvenientes, recomendaciones, contextos de uso, usabilidad, satisfacción y recomendación a otras personas.

El proceso ha permitido comprobar que los usuarios no han tenido problemas de accesibilidad, lo cual permite poner en valor el trabajo realizado en mantener el nivel de accesibilidad AA de los portales.

Pero, por otro lado, sí se han identificado carencias en la usabilidad y experiencia de usuarios. Cuestiones como que el menú debería desplegarse en vertical en lugar de derecha a izquierda, o usar una iconografía más clara, deben ser revisadas.

Menu Horizontal

El siguiente paso es recopilar todos los problemas y puntos de mejora surgidos de los diferentes trabajos mencionados, analizar las posibles soluciones y, por supuesto, implementarlas.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia