Archivo por meses: noviembre 2018

La Junta de Castilla y León participa en el encuentro «Aporta 2018»

Bajo el lema “Emprendiendo con datos públicos” se celebró el 28 de noviembre la 8ª edición del encuentro APORTA organizado, de manera conjunta, por el Ministerio de Economía y Empresa, el Ministerio de Política Territorial y Función Pública, y la entidad pública empresarial Red.es.

La Junta de Castilla y León tuvo la oportunidad de participar en la primera de las mesas, con el objetivo de demostrar “El valor para las Administraciones Públicas de la reutilización de sus datos”.

Desde nuestra administración planteamos una serie de ideas que deben apoyar este objetivo:

Tener una iniciativa viva es necesario, pero no es suficiente.

La iniciativa de la Junta de Castilla y León lleva 6 años y medio en marcha, cada vez con más datos abiertos y un proceso de apertura de datos en constante evolución.

Podemos seguir dinamizando el proceso de apertura por el valor económico que genera o por una labor de transparencia igual de importante. Si bien esto es cierto, los centros directivos necesitan casos tangibles que, en muchos casos, no llegamos a tener.

Por ello hemos adaptado nuestro discurso para explicar las ventajas del uso de los datos:

  • Una buena gestión permitirá consumir mejor nuestros datos
  • Compartir la información entre departamentos facilitará la toma de decisione

Dejemos por un momento de lado el concepto “Open”. Pensemos en identificar y publicar datos (si es posible, con APIs de consulta), para su consumo interno.

Hacerlos abiertos será un paso adicional, muy poco costoso y fácil de explicar internamente. Después, integrar dentro de la organización la posibilidad de compartir información, de explotarla… permitirá también ofrecerla a ciudadanos y empresas.

Pasemos de un plan de datos abiertos a un plan de gestión de la información corporativa

Gestionar bien los datos es trabajar mejor, de forma más inteligente. El Open Data debe ir ligado a esta gestión.

Abrir los datos no es el final del camino… y tampoco el principio.

Posteriormente se habló del uso de los datos para la toma de decisiones. Todos los días utilizamos datos para tomar decisiones. Por ejemplo, el uso de estadísticas de los portales web deben servirnos, junto con otros datos, para determinar qué contenidos debemos destacar más, cuáles no se están visitando, o cómo redactar mejor los contenidos porque no se están encontrando en las búsquedas que hacen los ciudadanos. Podemos poner muchos ejemplos en los que los centros directivos manejan sus propios datos que utilizan para tomar decisiones.

El valor que tienen políticas de apertura es que deben servir para facilitar el acceso por cualquier departamento ajeno al gestor de los datos

El gobierno británico, en su estrategia de transformación digital, habla precisamente de esto:
“garantizar que los datos se utilicen en su máximo potencial dentro del gobierno para proporcionar servicios públicos más eficientes y receptivos”.

Tenemos diversos ejemplos de reutilización interna de datos dentro de la propia administración.

Es fundamental inventariar los casos de éxito, porque nos ayudarán a poner en valor nuestra iniciativa

Para poder cumplir con esos objetivos, es necesario hacerse dos preguntas: ¿contamos con herramientas para el análisis de los datos? ¿Estamos formando a los empleados públicos para hacer uso de las mismas?

En el caso de la Junta de Castilla y León cuenta con una plataforma de análisis de datos que permite el uso de APIs de consulta y la realización de gráficas y cuadros de mando.

La formación en el análisis de datos debe combinar la sensibilización y la especialización

Si mostramos a los funcionales (responsables de la información) las posibilidades de análisis de datos podrán conocer y descubrir el potencial de realizar una buena gestión de los mismos. 

Por otro lado, es preciso formar a personal informático sobre el uso de la plataforma. En el caso de la Junta de Castilla y León además, se ha completado con un Curso de “Visualización y análisis de datos” para personal informático. De esta forma, tenemos especialistas técnicos que puedan implementar los análisis y visualizaciones que requieran los funcionales.

El análisis de datos debe permitirnos no sólo explotar los datos ya disponibles, sino fomentar la publicación de nuevos datos

La adaptación a estas nuevas tecnologías que estamos haciendo desde las administraciones y la publicación de datos abiertos que llevamos haciendo años debe combinarse, por lo tanto, con la oportunidad de explotar internamente los datos.

Los términos Big Data, la Inteligencia Artificial, Machine Learning… cada vez son más comunes y son tecnologías que permitirán proporcionar servicios públicos más eficientes y receptivos por lo que dentro de nuestros objetivos está el comprenderlas primero y el saber aplicarlas al bien común.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia

La lectura clara y comprensible como objetivo

El diseño visual de los portales es sólo una línea de trabajo cuando trabajamos en la mejora continua de los mismos. Un buen diseño no sólo permite tener portales accesibles sino que además cumple una función estética, que es uno de los factores de la usabilidad.

Usabilidad entendida como “Efectividad, eficiencia y satisfacción con la que un producto (en nuestro caso, los portales web) permite alcanzar objetivos específicos a usuarios específicos en un contexto de uso específico (Internet)” (ISO 9241).

Otro de los factores clave (se podría decir que el más importante) en la usabilidad es la utilidad: se trata de enfocarnos a satisfacer necesidades.

Pero, ¿realmente pensamos en nuestro público objetivo cuando redactamos los contenidos? ¿Es fácil de consumir la información que les proporcionamos?

La escritura comprensible implica todo un reto para las Administraciones, acostumbradas a una terminología administrativa que muchas veces pone demasiadas barreras para el receptor de este mensaje. Los ciudadanos tienen derecho a recibir información clara y fácil de entender. Para la Administración y las empresas, crear, liderar y normalizar una nueva cultura ciudadana de Comunicación Clara, implica una reorientación comunicativa de todas las áreas: el nuevo foco es el ciudadano con derecho a entender.

¿Estamos pensando en ellos y cuál es la utilidad final del contenido textual de nuestros portales?

En muchos casos puede ser así, pero pensamos que el contenido de ciertas páginas es demasiado denso o difícil de entender. Por ello debemos asegurarnos que nos expresamos de forma que nuestros visitantes nos entiendan: de esto trata la lectura clara.

Para logar contenidos con lectura clara es más que recomendable seguir estos pasos:

  1. Planificar la estructura del texto y documentación.  ¿Quién?, ¿qué?, ¿a quién?, ¿por qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cuánto? Anticipar las dudas o preguntas.
  2. Diseñar la estructura del contenido.
  3. Redactar lo que queremos decir de la manera más eficaz posible, adaptando nuestro mensaje al destinatario. Lenguaje claro y conciso, palabras sencillas y entendibles, oraciones y párrafos breves, etc.
  4. Diseñar en función del contenido y no al revés. Una tipografía adecuada, contraste entre texto y fondo…
  5. Verificar y leer el texto con ojos nuevos, para aplicar después tijera y goma quitando todo lo que sea superfluo y que no añada valor al destinatario

Desde el servicio de la web corporativa trabajamos con las unidades de publicación en la puesta en producción de nuevos portales o de nuevas ramas de navegación. También informando de mejoras que puedan realizarse en contenidos ya publicados.

Ahora comenzamos un nuevo proyecto que nos ocupará los próximos meses: Detectar carencias en los portales, concienciar a los responsables de los contenidos, apoyar en la mejora de contenidos. Todo ello para lograr nuestro objetivo: facilitar la comprensión de lo que queremos decir y compartir código y mensaje con nuestro receptor.

Antonio Ibáñez Pascual
Dirección General de Análisis y Planificación
Consejería de la Presidencia