Aprender 3.0.: Del constructivismo al conectivismo.

Los días 15, 16 y 17 de septiembre se han celebrado en Valladolid (España) las V Jornadas e-learning en las Administraciones Públicas. Una nueva cita organizada por la ECLAP que ha reunido a profesionales procedentes tanto de la empresa privada como del sector público: formadores, tecnólogos, comerciales, etc. todos ellos relacionados con el aprendizaje empleando las TIC’s en todas sus múltiples manifestaciones. La propia utilización del término e-learning está bajo sospecha constante, según se desprende de lo escuchado a lo largo de estos dos días.

Una impresión general es que no debemos ser víctimas de las modas ni sucumbir a la irresistible atracción de las velocidades superficiales. También que la empresa privada parece haber alcanzado mayor dinamismo que la Administración, constreñida por la propia formalidad de sus actos.

Michael Bannet, de Planeta nos recordó en su ponencia que el mundo está transformándose por la interconectividad. Ha aumentado el poder de los consumidores. La inteligencia es colectiva, contrariamente al predominio del aprendizaje individual del pasado. Cuando dijo que el debate es una fuente de conocimiento recordé que Platón ya nos enseñó a través del diálogo. 

De aprender en colaboración y de pensamiento crítico también habló Ramón García, de La Caixa. Desde una visión claramente orientada al negocio se crea un entorno de formación. Destacó la importancia de la inteligencia colectiva

Mónica Deza  (atención: su blog lleva por título la famosa frase de Heráclito) nos convenció (como buena publicista) con una conferencia magistral acerca de los nuevos modelos de negocio. Incluso el cerebro ha sido reprogramado por la tecnología. La guerra ahora es la atención. Otro de los inconvenientes de estas formas de aprendizaje es que vamos de un sitio a otro sin profundizar. Incluso los que nos hemos formado en la escuela tradicional (“decimonónica”) nos vemos afectados por esta propensión. Contó experiencias en el ámbito de la innovación a través de la creatividad y la inteligencia colectiva: “Dreamers” trabajando en Silicon Valley. Ideas y sueños interconectados mediante las redes colaborativas. El reverso es la impaciencia. Sólo sobreviven los que se adaptan a los cambios (Darwin dixit). Se requieren personas que lideren esos cambios.

También los archiveros y bibliotecarios tuvimos nuestro momento en la Mesa de Creación de Contenidos Ágiles+Open Resources+Open Data. Proyectos ya conocidos para nosotros como el Repositorio Gredos (Universidad de Salamanca) o Europeana/Hispana del Ministerio de Cultura, ponen a disposición del público contenidos en un ámbito participativo y libre. El movimiento Open me parece una de las bases de esta nueva forma de conocimiento en redes. Compartir documentación científica es fundamental. De ello hemos sido concientes los profesionales de la documentación, pero ahora contamos con potentes herramientas para llevarlo a cabo. Dialnet, por ejemplo, se ha ido transformando de base de datos en repositorio de datos abiertos.

De la Mesa de Social Learning me interesó mucho la experiencia de Pitu Espeso en la transformación a “online” de su proyecto de formación en CEDDET, de la que tomé buena nota. Dos puntos: comunicación constante y aprovechar la actualidad. El dinamismo y los archivos no suelen ir (conceptualmente) de la mano, pero tenemos que hacer un esfuerzo para encontrar la conexión.

De la intervención de Miguel del Cerro, de Avanzo Training Consulting me quedo con la idea de favorecer el entorno: gestión del talento y gestión del conocimiento. ¿Es el punto débil en las Administraciones Públicas?

Marcos Eguilloz, de Élogos I+D nos recordó que no ha habido nunca un mejor momento para aprender. Es cierto. De todas formas, como buen tecnólogo, hizo hincapié en la usabilidad, algo que nos preocupa especialmente cuando planteamos un curso “online”.

 Ya no hablaremos de profesor, ni siquiera de tutor, sino de “content curator” (intermediario del conocimiento) o de “community manager” (gestor de comunidades y redes sociales). Estas habilidades, naturalmente, tendremos que irlas adquiriendo los que nos dedicamos a formar, de lo contrario nos quedaremos anclados en el pasado.

 Me he atrevido a utilizar el término “aprendizaje 3.0” porque también he sabido que, en el ámbito del PLE (Personal Learning Environement), vamos hacia esa versión superior.

Como experiencia personal de quien tuvo que aprender a escribir con el método ciego en un teclado “qwerty” mecánico (es decir, no hacía falta ni siquiera un enchufe para que los caracteres se imprimieran en el folio), percibí que los dispositivos móviles requieren de una técnica que llamaremos “escritura de pulgares”, tanto si se escribe en un teclado físico real como si sólo aparece de manera virtual en la pantalla. Esto me sirme para señalar que la línea predominante de desarrollo es el M-learning. En fin, sólo se trata de adaptar los contenidos y la interfaz a una pantalla más pequeña. De esta manera parece que podremos seguir aprendiendo desde cualquier parte y con (casi) cualquier postura.

Platón y Darwin algo intuían de todo esto, seguro…

  

 

 

 

Imagenes:

  • ADLER typewriter Model n°7 (Frankfurt / Germany)
  • Having a play on Robert’s iPhone typing random […], Nick Richards from London, UK
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